No habíamos tenido una gran escena de despedida, ni habíamos planeado ninguna, ya que ponerlo en palabras habría supuesto convertirlo en algo definitivo. Habría sido como mecanografiar la palabra "Fin" en la última página de un manuscrito. Así que no nos dijimos adiós y nos mantuvimos uno muy cerca del otro, casi tocándonos. Cualquiera que fuera el final que nos aguardaba, no nos encontraría separados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario